Expulsar el dolor que se agolpa en mis entrañas para dejar sitio al nuevo aire, puro, limpio. Y llenarme de él.
Y respirar, y comenzar: a vivir.
Desembarazarme de tanta losa sobre los hombros, producto de los años vividos, escondidos, escindidos.
Y respirar, y aprender: a vivir.
Dejar atrás los complejos, los temores, los recelos. Dejar al corazón jugar, negarme a la mente.
Y respirar, y empezar: a vivir

Este bello poema se convertirá a partir de hoy en mi oración antes de dormir.
Un saludo.
Muchas graicas por tu amabilidad.
Un saludo,
Me quedo con: Dejar al corazón jugar, negarme a la mente.
Seguiré en el intento. Me ha gustado mucho.
Renovarse o morir es lo que se hace con cada inspiración. Busco el oxigeno con ansia para volver con un derrote a la vida.
Bonito poema.
hola! he querido devolverte hoy mismo la visita, por si mañana no tengo tiempo....
es todo un himno al positivismo lo que has escrito, hay que saber mirar con optimismo la vida, hasta cuando uno no está para esas cosas!
besitossss
¡¡¡Dejar el corazón jugar!!!
es divertido, reir, reir y jugar.
Me ha gustado este pensamiento
besos
Es toda una declaración de principios y eso ya en si es muy bueno. Aclara mucho tener las ideas limpias en la cabeza.
Que todo salga bien y por favor continua escribiendo. Lo haces estupendamente.